Mediante
el estudio del endeudamiento tratamos de valorar la capacidad de la empresa
para cumplir sus obligaciones a largo plazo. En general se estudia con ratios
financieros que relacionan las deudas que tiene la empresa con respecto al
patrimonio neto o el activo.
Existen
varios ratios de endeudamiento, mas veamos los siguientes:
Este
ratio nos indica el porcentaje de deuda que se obtiene de terceros por cada
euro aportado por los propietarios (patrimonio neto). Otras veces se define
como deuda total dividido entre la suma de patrimonio más deuda. El valor de
este otro ratio de endeudamiento es 2.500/3.000=0,833. Lo que significa que nuestra
empresa tiene un 83,33% de deuda, frente a un 16,66% de fondos propios o
patrimonio neto. Parece una empresa bastante endeudada.
Otras
veces se calcula el inverso del ratio anterior, y se llama ratio de garantía. Es
el cociente entre el activo total de una empresa y sus deudas totales. Permite
acreditar la garantía que la empresa ofrece a sus deudores para hacer frente a
sus obligaciones de pago. En caso de liquidación de la empresa los activos
pueden convertirse en dinero para hacer frente a las deudas, de ahí el nombre
"garantía". Calcularemos la siguiente fórmula:
También
podemos aprender sobre el endeudamiento relacionando partidas de la Cuenta de Resultados.
Otro
ratio es el de cobertura de gastos financieros, utilizado por los bancos como
indicador de si la empresa es merecedora de crédito. Relaciona los gastos
financieros con el beneficio. Trata de analizar cuanto puede disminuir el
beneficio sin que peligre el que pueda hacer frente a los intereses.
Calcularemos la siguiente fórmula:
El
ratio gastos financieros sobre ventas mide la participación relativa de los
gastos financieros en la cifra de ventas. No es bueno generalizar, pero valores
por encima del 5% se consideran preocupantes. Calcularemos la siguiente
fórmula:
La
solvencia es la capacidad financiera de la empresa para cumplir sus
obligaciones a corto plazo con sus deudores. Una forma de medirla es mediante
el estudio del Fondo de Maniobra, que es el activo circulante menos el pasivo
circulante. Es decir, lo que tenemos en el activo más líquido (tesorería,
existencias...) menos las deudas a corto plazo. Veamos:
Supone
comparar el resultado de explotación con la cifra total de activos de la
empresa, midiendo así la eficiencia de dichos activos e inversiones. El
beneficio que se suele considerar para el cálculo de la rentabilidad económica
es el BAIT (Beneficio Antes de Intereses e Impuestos). Y es una partida de gran
utilidad para la comparación entre empresas de diferente sector y país, dado
que, al ser antes de intereses, es independiente de la estructura de pasivo de
la empresa, y al ser antes de impuestos, es neutral respecto de la normativa
fiscal que afecta a la misma. Para medir la rentabilidad económica se utiliza
el ratio:
Re = BAIT
Total
activo
Calculemos
la rentabilidad económica de la empresa “xy” ejemplo:
RE= 236,600
= 0.0826
2,865,000
Esta rentabilidad
del 8.26% será aceptable o no dependiendo de las expectativas, el sector y
las tendencias (evolución)
La
rentabilidad económica relaciona el beneficio de explotación con el activo
total de la compañía. Es independiente de la estructura financiera de la
empresa. Sería la rentabilidad que interesa a los técnicos o ingenieros, porque
relaciona unos activos (máquinas, inmovilizados, inversiones...) con el
beneficio ligado a la explotación de dichos activos.
Una
empresa tiene unos activos, como pueden ser maquinaria o unos terrenos. Y en su
balance podemos leer que la cifra de activos es 3.000. También en su cuenta de
resultados vemos que el resultado o beneficio de la explotación es 2.000.
Diremos que su rentabilidad económica es de 2000/3000, es decir el 66,6%.
Aunque este es el ratio habitual en ocasiones no se toma todo el activo sino
solo aquellos activos afectos a la explotación, eliminando toda la parte
financiera.
Una
empresa al analizar la rentabilidad, también observa el grado de
apalancamiento, y como el nivel de endeudamiento hace posible que la
rentabilidad financiera alcance. El efecto apalancamiento financiero ocurre
cuando se produce una variación más que proporcional de la rentabilidad
financiera, provocada por la variación de la rentabilidad económica. Esta
circunstancia se da exclusivamente en presencia de deuda, cuando la
rentabilidad económica es superior al coste del pasivo. Una empresa está más
apalancada que otra cuando, adquiriendo la misma cuantía adicional de deudas, y
a igual coste, goza de un incremento superior en rentabilidad financiera. O
bien, está más apalancada cuando, con misma cuantía de activo y misma
rentabilidad económica, posea más rentabilidad financiera debido a que posee un
nivel de endeudamiento mayor –en estas circunstancias, los accionistas han
invertido menos fondos, gracias a la deuda, para financiar el mismo activo, y
su rentabilidad, al ser una variable relativa, es obviamente mayor.
ESQUEMA
DUPONT DE DESCOMPOSICIÓN DE LA RENTABILIDAD EN MARGEN Y ROTACIÓN.
Lo
siguiente que analizaremos es el esquema Dupont, que muestra la descomposición
de la rentabilidad en sus dos componentes: rotación y margen.
Dos
empresas con estrategias muy diferentes pueden tener la misma rentabilidad. Por
ejemplo un restaurante de comida rápida presenta mucha rotación en las mesas
pero con poco margen. Y un restaurante de lujo tiene poca rotación pero el
margen es elevado.
La
rentabilidad financiera, que relaciona el beneficio del ejercicio con los
fondos propios. Es la rentabilidad que más interesa a los propietarios de la
empresa, porque relaciona el dinero que han invertido con el beneficio final
que la empresa ha obtenido, después de pagar intereses, impuestos, gastos
financieros, etc. Por tanto calcularemos la siguiente fórmula:
En
el caso simplificado, como no hay gastos financieros ni impuestos, por ejemplo es 100/500,
es decir el 20%. Podemos analizar la relación entre Rentabilidad Económica y
Rentabilidad Financiera:
Veamos
la rentabilidad de las Empresa Inditex y Sacyr en AQUÍ.
Para mayor ahondamiento del tema veamos los siguientes videos:
El análisis de razones financieras se encuentra
entre las herramientas más populares y más ampliamente utilizadas del análisis
financiero. Sin embargo, su función a menudo se malinterpreta y, en
consecuencia, frecuentemente se exagera su importancia. Una razón expresa una
relación matemática entre dos cantidades. Una razón de 200 a 100 se expresa
como 2:1, o simplemente como 2. Aun cuando el cálculo de una razón es
simplemente una operación aritmética, su interpretación es más compleja. Para
que sea significativa, una razón se debe referir a una relación económicamente
importante. Por ejemplo, hay una relación directa y crucial entre el precio de
venta de un artículo y su costo. Como resultado, la razón entre el costo de los
bienes vendidos y las ventas es importante. En contraste, no hay una relación
obvia entre los costos de flete y el saldo de los valores comerciales.
Por ejemplo: Considere la interpretación de la razón
entre el consumo de gasolina y los kilómetros recorridos, al que se hace
referencia como kilómetros por litro (kpl). Basándose en la razón del consumo
de gasolina a los kilómetros recorridos, la persona X afirma que tiene un
vehículo de desempeño superior, es decir, 12 kpl, en comparación con 8.5 kpl
del vehículo de la persona Y. ¿El vehículo de la persona X es superior en
cuanto a reducir al mínimo el consumo de gasolina? Para responder a esta
pregunta, hay varios factores que afectan el consumo de gasolina y que
requieren análisis antes de que sea posible interpretar estos resultados en la
forma apropiada e identificar al vehículo de desempeño superior. Estos factores
incluyen: 1) peso de la carga, 2) tipo de terreno, 3) si se conduce en la
ciudad o en la carretera, 4) grado del combustible y 5) velocidad de viaje. Por
muy numerosos que sean los factores que influyen en el consumo de gasolina, la
evaluación de la razón del consumo de gasolina es un análisis más sencillo que
la evaluación de las razones de estados financieros. Esto se debe a las
interrelaciones de las variables de negocios y a la complejidad de los factores
que las afectan.
Las razones financieras son índices que permitirán
relacionar las cuentas de un estado financiero con otras cuentas de este u
otros estados financieros, que nos indicarán la liquidez, la solvencia y rentabilidad
de una empresa buscando una relación lógica y relevante para una adecuada toma
de decisiones, por parte de la gerencia. En el análisis financiero en una
empresa consideramos las siguientes ratios:
-Ratios de liquidez.
Capacidad que tiene la empresa para cumplir con sus obligaciones corrientes a
su vencimiento.
-Ratios de gestión.
Indican efectividad(rotación) de activos que administra la gerencia de una
empresa.
-Ratios de
endeudamiento. Reflejan el grado de dependencia que tiene la empresa con sus
acreedores y permiten conocer la forma que ha sido financiada una empresa.
-Ratios de
rentabilidad. Indican la capacidad de la gerencia para generar utilidades,
controlar los gastos y determinar una utilidad optima sobre los recursos
invertidos por los socios o accionistas de una empresa.
-Ratios de valor de
mercado. Indica el valor de la empresa y permite compararla con otras empresas
de su entorno competitivo.
-Ratios estándar.
Indican el promedio del sector en el cual se encuentra la empresa.
Factores
que afectan a las razones. Además de las actividades
internas de operación que afectan las razones de una compañía, se debe estar
consciente de los efectos de los acontecimientos económicos, los factores de la
industria, las políticas administrativas y los métodos contables. Cualquier
limitación en las mediciones contables tiene un efecto en la eficacia de las
razones.
Antes de calcular las razones o medidas similares
como índices de tendencias o relaciones del porcentaje, se utiliza el análisis
contable para asegurarse de que los números que sustentan los cálculos de la
razón sean apropiados. Por ejemplo, cuando se valúan inventarios utilizando: últimas
entradas, primeras salidas; y los precios están aumentando, la razón actual se
subestima debido a que los inventarios se subestiman. De manera similar,
ciertas obligaciones de arrendamiento a menudo no se registran y sólo se
divulgan en las notas. Cuando se calculan razones como deuda a capital, por lo
general se busca reconocer las obligaciones de arrendamiento. También es
necesario recordar que la utilidad de las razones depende de la confiabilidad
de los números. Cuando los controles internos de contabilidad de una compañía,
u otros mecanismos de monitoreo y vigilancia son menos confiables para generar
cifras creíbles, las razones resultantes son igualmente menos confiables.
Interpretación
de la razón. Las razones se deben interpretar con cuidado,
debido a que los factores que afectan al numerador se pueden correlacionar con
los que afectan al denominador. Por ejemplo, las compañías pueden mejorar la
razón de sus gastos de operación a la de ventas reduciendo los costos que
estimulan las ventas (como publicidad). Sin embargo, es probable que la reducción
de estos tipos de costos produzca disminuciones a largo plazo en las ventas, o
en la participación en el mercado. Por consiguiente, un mejoramiento
aparentemente a corto plazo en la rentabilidad puede dañar las futuras
perspectivas de una compañía. Esos cambios se deben interpretar en la forma
apropiada. Las razones, lo mismo que la mayoría de las técnicas del análisis
financiero, por separado carecen de importancia. Contrariamente, la
interpretación resulta valiosa cuando se comparan con: 1) razones previas, 2)
estándares predeterminados y 3) razones de los competidores. Por último, la
variabilidad de una razón a través del tiempo a menudo es tan importante como
su tendencia.
El
análisis de estados financieros se puede beneficiar del hecho de saber qué
proporción de un grupo o subgrupo se compone de una cuenta particular. De
manera específica, al analizar un balance, es común expresar los activos
totales (o pasivo más capital) como 100%. Después, las cuentas dentro de esos
agrupamientos se expresan como un porcentaje de su respectivo total. Al
analizar los estados financieros, las ventas a menudo se fijan en 100%, y las
cuentas restantes del estado de resultados se expresan como un porcentaje de
las ventas. Puesto que la suma de las cuentas individuales dentro de los grupos
es 100%, se dice que este análisis genera estados financieros porcentuales.
Este procedimiento también se conoce como análisis vertical, debido a la
evaluación de arriba-abajo (o de abajo hacia arriba) de las cuentas en los
estados financieros porcentuales. El análisis de estados financieros
porcentuales es útil para comprender la constitución interna de los estados
financieros. Por ejemplo, al analizar un balance, un análisis porcentual hace
hincapié en dos factores:
-Las
fuentes de financiamiento: incluida la distribución del financiamiento entre
pasivos circulantes, pasivos no circulantes y capital
-La
composición de los activos: incluidas las cantidades de activos individuales
circulantes y no circulantes.
El
análisis porcentual de un balance a menudo se extiende para examinar las
cuentas que constituyen a subgrupos específicos. Por ejemplo, al evaluar la
liquidez de los activos circulantes, a menudo es importante saber qué
proporción de los activos circulantes se compone de inventarios y no
simplemente qué proporción de los inventarios es de activos totales. El
análisis porcentual de un estado de resultados es igualmente importante. Un
estado de resultados se presta fácilmente al análisis porcentual, en el que
cada partida está relacionada con una cantidad clave, como ventas. En grado
variable, las ventas tienen un efecto sobre casi todos los gastos, y es útil
saber qué porcentaje de las ventas está representado por cada partida de
gastos. Una excepción son los impuestos sobre la renta, que se relacionan con
el ingreso antes de impuestos y no con las ventas. Las comparaciones temporales
(en el tiempo) de los estados financieros porcentuales de una compañía son
útiles para revelar cualquier cambio proporcional en las cuentas dentro de
grupos de activos, pasivos, gastos y otras categorías.
Las técnicas aplicables en el análisis vertical
son:
Porcentajes integrales. Expresar la proporción que representa una
partida individual dentro de un grupo o conjunto de cuentas de los estados
financieros. Por ejemplo, el balance general se puede clasificar en los tres
grandes grupos más conocidos: activos, pasivos y capital. Si a cada uno de
ellos se asigna el 100 por ciento, entonces, al examinar los estados
financieros proporcionales, se asignará un porcentaje a cada uno de los
componentes individuales que lo integran. A continuación, se presenta un
ejemplo del cálculo del porcentaje integral, presentando cifras de la empresa
X, al 31 de diciembre de 2015.
Ejemplo de la determinación de los porcentajes
integrales.
RUBROS
IMPORTES
PORCENTAJE
Activo corriente
500,000
25%
Activo no
corriente
1,500,000
75%
Total activo
2,000,000
100%
Fuente: elaboración propia.
La interpretación es
como sigue: la inversión en el activo corriente de la empresa X, al 31 de
diciembre de 2015, representa el 25%, así como la inversión en activos no
corrientes representa el 75%.
Al Análisis
vertical, Se le asigna el valor 100 a la cifra de activo total y se estudian
los porcentajes de cada una de las masas. Lo mismo con la cuenta de resultados,
en este caso se asigna 100 a la cifra de ventas. En este caso el gráfico más
adecuado es el de columna apilada al 100%.
Razones simples. Las razones resultan de la comparación de
dos o más cantidades de los estados financieros. Son indicadores que se obtiene
de la relación matemática entre los saldos de dos cuentas o grupos de cuentas
de los estados financieros de una empresa, que guardan una referencia
significativa entre ellos (causa-efecto) y es el resultado de dividir una
cantidad entre otra. Los aspectos más importantes que miden son: la liquidez,
endeudamiento, rentabilidad y cobertura, y actividad.
Veamos los siguiente ejemplos de análisis vertical.